Marketplace de Estimia: la IA recoge la solicitud y el sistema encuentra al instalador
Quien quiere cambiar las ventanas casi nunca sabe de perfiles ni de fórmulas de vidrio, y un instalador no puede presupuestar "necesito tres ventanas". El marketplace de Estimia deja que el cliente cuente el trabajo con sus palabras, lo convierte en una solicitud que se puede presupuestar y la envía a empresas que de verdad pueden hacerla.
El reto
En el sector de la ventana, una solicitud suele llegar como un teléfono y una frase. El instalador devuelve la llamada, hace las mismas diez preguntas, va a medir y solo entonces descubre si el trabajo le interesa. Mientras tanto, el cliente ha dado su teléfono a varias empresas y le llaman todas.
Estimia quería resolver los dos lados a la vez: una solicitud que ya trae lo que un instalador necesita para dar un precio, enviada solo a empresas que trabajan en la zona y tienen hueco, y con los datos de contacto del cliente ocultos hasta que elige a alguien. Este caso trata del marketplace que hay detrás de la web de Estimia; la calculadora pública y las páginas por provincia tienen su propio caso.
Cuenta el trabajo y la IA pregunta el resto
La entrada más rápida es “Solo descríbelo”. El visitante escribe lo que necesita - “dos ventanas viejas de aluminio en el dormitorio, el ruido de la calle molesta” - y puede adjuntar fotos o PDF de un plano o de un presupuesto anterior. Un asistente con IA hace entonces preguntas de una en una y en un orden fijo: tipo de obra, cuántos huecos, fotos, medidas aproximadas, vidrio simple, doble o triple, colores del marco por dentro y por fuera, persianas y mosquiteras y, al final, ruido y sol. Si el cliente no sabe las medidas, el asistente le dice que la empresa medirá en la obra. Nunca da precios y responde en el idioma del visitante.
Mientras avanza la conversación, un segundo paso, invisible, rehace después de cada mensaje una ficha estructurada: tipo de obra, número de huecos, notas de medidas, si hace falta visita técnica, qué se ve en las fotos, vidrio, colores, persianas, prioridades de ruido y sol, urgencia y un resumen de un párrafo para el instalador. Un indicador de progreso muestra al visitante cuánto le falta. Al final el asistente resume los puntos en una lista y el visitante pulsa “Continuar”.
La conversación se puede compartir: un botón guarda una copia del chat en un enlace privado, para que la pareja o el propietario la lean y sigan desde ahí. Solo se comparte el texto; las fotos se quedan en la solicitud original.
El asistente funciona con Anthropic Claude, con límites de longitud de mensaje, de duración de la conversación y de peticiones por visitante, y cada conversación queda registrada para el equipo de administración con su resumen y su consumo de tokens.
O configura la ventana tú mismo
Quien sabe lo que quiere elige “Configurar con exactitud” y tiene, dentro del mismo asistente, el configurador completo de Estimia: material, perfil, tipo de apertura, vidrio y medidas exactas, con el precio actualizándose mientras configura. En una misma cesta caben varias ventanas y otros productos, y el asistente conserva lo configurado aunque el visitante vaya y vuelva entre pasos.
Los dos caminos terminan en el mismo cierre corto:
- Extras: fotos, medidas y comentarios, todo opcional.
- Ubicación: solo el código postal. Ni nombre ni teléfono; sirve únicamente para encontrar empresas cercanas.
- Cómo recibir avisos: WhatsApp, Telegram, correo o simplemente un enlace privado de seguimiento.
Reparto: las empresas adecuadas, por turnos
Con la solicitud dentro, el sistema decide quién la ve. Una empresa entra en el reparto solo si tiene un plan de pago, está activa, trabaja en la provincia o la comunidad del cliente y tiene capacidad: sus trabajos abiertos deben estar por debajo del máximo que ella misma ha fijado. Las empresas que cumplen se ordenan por una puntuación de partner que se recalcula cada noche: las valoraciones de los clientes pesan un 45 %, la frecuencia con que sus ofertas del marketplace acaban en contratación un 30 % y su cumplimiento de plazos un 25 %.
Las tres mejores reciben la solicitud. Cada una tiene dos horas para aceptarla. Si no lo hace, su plaza pasa a la siguiente empresa de la lista con un plazo nuevo, y el historial del pedido registra el traspaso. Una comprobación se ejecuta cada quince minutos, así que ninguna solicitud se queda parada en una empresa que no contesta. Si ya no quedan candidatas, se avisa al equipo de administración. La empresa que acepta tiene 48 horas para enviar su oferta.
Estas cifras son ajustes, no código: el equipo de administración puede cambiar cuántas empresas reciben cada solicitud y de cuánto tiempo disponen.
Cuando el cliente llega desde el perfil de una empresa concreta, esa empresa recibe la solicitud primero. Según lo que elija el cliente, presupuesta sola o junto con hasta tres empresas más bien situadas.
Hasta tres ofertas, una al lado de otra
El resultado es una pequeña subasta inversa. Cada empresa envía una sola oferta: precio, plazo estimado, un comentario y, si quiere, las ventanas configuradas en su propia calculadora. Las empresas que presupuestan ven el trabajo, pero no el correo, el teléfono ni la dirección del cliente; solo los recibe la empresa contratada.
La contratación se puede deshacer. Una vez elegida la empresa, las demás ofertas siguen visibles, pero solo la contratada puede seguir enviando mensajes.
Un portal del cliente sin contraseña
El cliente lo sigue todo en un portal que no pide contraseña. Entra con un enlace privado que recibe tras la solicitud o con un enlace de acceso de un solo uso por correo, válido quince minutos. Si el visitante no dejó correo, el portal lo reconoce por su navegador y puede añadir un correo más adelante sin perder nada.
Dentro, las ofertas aparecen por empresa, como conversaciones en una app de mensajería, cada una con la valoración y la puntuación de la empresa y un chat en directo. El cliente compara las ofertas, elige una y después aprueba el presupuesto, lo rechaza o pide cambios, y descarga el PDF. Cuando el trabajo termina, el mismo portal pide una valoración, y desde ahí también se pueden abrir consultas de soporte.
Perfiles de empresa con reseñas reales
Cada instalador de la plataforma puede tener una página de perfil pública en la web de Estimia: presentación, servicios, zonas, marcas, años de actividad, tiempo de respuesta, cuántas veces le han contratado, una galería de fotos de antes, durante y después, preguntas frecuentes y un botón para pedir presupuesto directamente a esa empresa.
Las reseñas de estas páginas solo pueden venir de clientes de pedidos reales de la plataforma, que las dejan en el portal al terminar el trabajo. Valoran por separado calidad, comunicación y puntualidad, y la página muestra la media de cada una. La empresa puede denunciar una reseña para que se revise.
Para aparecer, la empresa tiene que activar la opción, tener un plan de pago y haber subido su logotipo y sus zonas de trabajo. La página del directorio con buscador todavía no está publicada - de momento indica “próximamente” e invita a los instaladores a darse de alta, mientras que los perfiles individuales se generan a partir de los datos de la plataforma.
Alta de partners en cuatro pasos
Los instaladores se unen con una solicitud de cuatro pasos: la empresa y su NIF o CIF; las zonas y las categorías de producto que cubre; su web y sus redes sociales; y una persona de contacto con el consentimiento RGPD. Se comprueba que el NIF o CIF tenga un formato español válido y que no esté ya registrado, y el formulario está protegido contra bots.
Un administrador de Estimia revisa cada solicitud. Al aprobarla, todo lo demás ocurre solo: se crea la cuenta de la empresa en el plan PRO con 14 días de prueba, se prepara un embudo de ventas por defecto y el contacto recibe un correo de bienvenida con un enlace para crear su contraseña. Un rechazo exige un motivo y se comunica por correo.
Stack tecnológico
- Web pública: Astro (páginas estáticas, perfiles de empresa generados desde la API de la plataforma)
- Aplicación de negocio: Laravel + Inertia/React (asistente, reparto, portal, CRM)
- Captación con IA: Anthropic Claude (entrevista en streaming + extracción estructurada con tool use, visión para fotos y PDF)
- Tiempo real: Laravel Reverb WebSockets (chat del portal, actualizaciones en directo)
- Colas y tareas programadas: Redis + Laravel scheduler (plazos de reparto, puntuaciones nocturnas)
- Almacenamiento: Cloudflare R2 (fotos y adjuntos)
- Avisos: WhatsApp, Telegram, Web Push, correo
- Antispam: Cloudflare Turnstile, límites de peticiones, campos trampaResultado
El cliente describe el trabajo en unas frases y con una foto, y los instaladores reciben una solicitud que pueden presupuestar sin una ronda de llamadas. La solicitud va solo a empresas que cubren la zona y tienen hueco, por orden de cómo han atendido a clientes anteriores, y pasa a la siguiente sola cuando una empresa no contesta. El cliente compara hasta tres ofertas sin repartir su teléfono, y los instaladores entran en la red con una solicitud corta que les prepara la cuenta en cuanto se aprueba.




